El otro día una persona, de esas que buscan generar conflicto y no puntos de encuentro, me hace una pregunta.  Lo voy a contar a modo de diálogo, más fácil y entretenido 🙂

  • Persona: Si usted recomendara eliminar 5 cosas de la dieta, ¿cuáles serían?
  • Yo: carne, pollo, huevo, pescado y leche
  • Persona: carne incluye pollo, pescado y embutidos; así que faltan 2
  • Yo: comida congelada y productos procesados
  • Persona: ¿entonces usted qué p#t@$ come? (¡así! jajaja ¡cero alarma! esas cosas hay que aprender a tomarlas con humor)
  • Yo: diay, comida (y entonces le mandé la foto que comparto en este post)
  • Persona: pero eso es comida muy simple

Y entonces como es natural y parte de mi ser, me puse a reflexionar sobre el tema: ¿comida simple? ¿a qué se refiere? Es decir, claramente no es una preparación Gourmet, pero es que arroz, frijoles y tomate es – nutricionalmente – de lo más sofisticado que hay: proteína, carbohidratos complejos, fibra, vitaminas, antioxidantes, fitoquímicos.  No de todas las combinaciones de alimentos se puede decir lo mismo, por más gastronomía involucrada (con mucho respeto para los chefs).

Por favor no malinterpretar, no estoy en contra de la alta cocina, ni de preparar los alimentos de maneras más glamorosas; es sólo que ese no es el punto. Mi pregunta es ¿qué hay de malo con comer así? Mi intención con este post no es buscar validación, es una duda genuina en relación con el concepto que tenemos de la comida, y los alimentos en general.

Ahora, que si “muchos carbohidratos” (como suele ser el comentario por excelencia), que si “falta la carne” o incluso que si “mucha comida”; son detalles técnicos que no voy a abordar acá.  Lo que quiero resaltar es la calidad de la comida que comemos según la combinación de alimentos que hacemos, porque eso es lo que marca la diferencia en el resultado final: un estado de salud adecuado y óptima calidad de vida.  Creo que por eso ante la presión de mencionar dos cosas más, incluí las comidas congeladas y los productos procesados.

Y yo sé que visto desde afuera, cualquiera puede señalar el sesgo en mi respuesta: es mi área de trabajo, por supuesto que voy a recomendar eliminar todos los productos de origen animal.  Pero esto no es solamente una posición filosófica, es con base en evidencia.  El consumo de carne está relacionado con un aumento en el colesterol total, con mayores tasas de mortalidad (ajustada para otros factores de riesgo), con mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 (incluso en cantidades menores a una porción por día), por mencionar sólo algunos.

Pareciera que el tema de la alimentación y la nutrición es necesario mirarlo desde otras perspectivas; no porque algo siempre se haya hecho de una determinada manera, significa que esa es la manera correcta. Ojo que no me estoy metiendo con la alimentación omnívora – no estoy aquí para generar conflicto -, estoy apuntando a algo más básico: la forma en la que vemos los alimentos y cómo procedemos ante el acto de comer.

Una de las cosas que yo personalmente agradezco en esta pandemia es tener la posibilidad de comer comida fresca, recién preparada y casera, cada día.  Además agradezco, que a pesar de estar en plena pandemia, aún tenemos acceso a producción local de frutas, vegetales, leguminosas y alimentos en general.  Que la comida es “simple”, puede ser; pero creo que ese criterio es irrelevante cuando lo que estoy comiendo es nutritivo no sólo para mí, sino que en el medio no afectó el planeta ni a ningún otro ser viviente.

 

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