El Mes Mundial del Veganismo se celebra en todo el mundo en noviembre.  La World Vegan Society lo reconoce como un momento para valorar hasta dónde ha llegado el veganismo, reflexionar sobre los éxitos y resaltar lo accesible y beneficioso que es un estilo de vida vegano.

Es un momento que podemos aprovechar para conocer la diferencia entre vegetarianismo, veganismo y alimentación basada en plantas.

Definir la palabra vegetariano puede ser un ejercicio engañoso.  La Real Academia Española define el vegetarianismo como: “régimen alimenticio basado principalmente en el consumo de productos vegetales, pero que admite el uso de productos del animal vivo, como los huevos, la leche, etc”.  Sin embargo, es una descripción bastante genérica, que no contempla las perspectivas sociales, culturales, éticas, filosóficas, antropológicas ni ambientales, de este estilo de vida.

La historia registra a Pitágoras como la primera persona en cuestionar la carne como alimento.  El filósofo y matemático griego, vivió entre los años 569 y 475 a.C. y sostenía que “una dieta vegetariana nos proporciona energía pacífica y amorosa y no sólo a nuestro cuerpo sino sobre todo a nuestro espíritu”.   Sus razonamientos y argumentos morales y metafísicos motivaban a sus seguidores; razón por la cual, durante 25 siglos, se conoció a los vegetarianos como “seguidores del sistema de Pitágoras” o “Pitagóricos”.

Estos términos se dejaron de usar en setiembre de 1847 en Inglaterra, cuando se formó la primera Sociedad Vegetariana del mundo, debido a la fuerza que había cobrado esta forma de alimentación, gracias a los hechos científicos obtenidos hasta la fecha y el número cada vez mayor de personas que adoptan esta filosofía como estilo de vida.  En la reunión inaugural de esta sociedad, se utiliza por primera vez la palabra vegetariano, para denominar a las personas que no incluían carne o productos de origen animal en su alimentación; y para hacer referencia a un sentido de vida que va más allá de una alimentación a base de vegetales y frutas.  Tres años más tarde, se fundó la American Vegetarian Society en Estado Unidos.

Durante casi un siglo, se utilizó el concepto vegetariano para referirse de forma inclusiva, a todos los tipos de vegetarianismo.   Sin embargo, en 1944 cuando se forma la Sociedad Vegana (también en Inglaterra), se usa el término vegano para identificar aquellos vegetarianos que – además de la carne – no consumen lácteos ni huevo, ni sus derivados.

Donald Watson, fundador de la Vegan Society y quien usó por primera vez el término “vegano”, lo define de la siguiente manera: “El veganismo es una filosofía de vida que excluye todas las formas de explotación y crueldad hacia el reino animal e incluye una reverencia a la vida. En la práctica se aplica siguiendo una dieta vegetariana pura y anima el uso de alternativas para todas las materias derivadas parcial o totalmente de animales”

Debido a que los términos vegetariano y vegano implican muchas connotaciones, de unos años para acá, se está haciendo referencia a este tipo de alimentación como alimentación basada en plantas – principalmente desde la perspectiva científica y nutricional.  El término “dieta basada en plantas” está siendo utilizado cada vez con más frecuencia para dejar de lado el énfasis en los productos que se excluyen, y centrarse en los beneficios de los alimentos que se incluyen como las frutas, los vegetales, las leguminosas y las nueces.

Aún así, por tratarse de conceptos relativamente nuevos, el consenso sobre su significado no es definitivo en la comunidad científica pudiendo presentarse diferencias considerables, tanto en la literatura como en la práctica.  La ‘dieta basada en plantas’ es un término que suele ser utilizado para hacer referencia a intervenciones dietoterapéuticas independientes del estilo de vida, mientras que el término ‘vegetariano’ o ‘vegano’ tiene una implicación ética que no es considerada en el anterior.

Para ilustrar este post incluyo la fotografía de un tamal (una de las preparaciones más especiales de la tradición alimentaria costarricense, y que es típica de la época navideña), ‘omnívoramente’ se conoce también como ‘tamal de cerdo’, pero desde de la alimentación vegana, lo llamamos simplemente tamal.  La incluyo, porque considero que representa las palabras de la Vegan Society en relación con “lo accesible y beneficioso que es un estilo de vida vegano”.  Yo en lo personal, en estos 17 años de haber hecho la transformación de mi alimentación, no he dejado de comer ni una sola preparación que me gusta sólo porque “no como carne”.

Como todo en la vida, la alimentación es una cuestión de decisión: yo decido que mi comida esté libre de crueldad animal.  No privarme de lo que me gusta comer se están encargando muchas almas generosas, que tomaron la misma decisión 🙂

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